Seminario: ¿Qué solidaridad vivimos los chilenos?

La actividad organizada por la Comunidad de Organizaciones Solidarias tenía como objetivo reflexionar respecto de la descomposición que realizamos los chilenos al término solidaridad. La dificultad para realizar esta tarea no es menor pensando en que, tal como podemos comprender desde distintos modelos teóricos, la solidaridad es una evaluación que se realiza de una respecto de una acción realizada por un observador; de esta forma depende más del concepto que tenga el observador que de la acción realizada.

Las primeras dos exposiciones fueron definidas desde el punto de vista del investigador centrando su visión en el levantamiento de los factores que perciben los chilenos relevantes para conceptualizar la solidaridad, de igual forma, buscando establecer cómo vivimos o accionamos solidariamente en el medio. Previo a la definición de las exposiciones es prudente explicitar que la perspectiva epistemológica desde la cual se anclaban la segunda y tercera exposición distan sustancialmente de un modelo de radiografía propuesto por la primera.

Radiografía de la Solidaridad, tenía como objetivo evaluar desde un modelo cuantitativo con reactores definidos por el investigador las percepciones de los chilenos respecto de los conceptos de pobreza y creatividad. Los resultados del estudio, a juicio de quien escribe, son altamente llamativos. Es destacable observar que los chilenos percibimos la pobreza como un problema principal para el desarrollo de nuestro país, sin embargo, altos porcentajes de la población -especialmente en los jóvenes entre 18 y 25 años, cuestionando algunas hipótesis antojadizas- perciben que no está dentro de sus responsabilidades cambiar esta situación.

Respecto de la solidaridad es interesante revisar el orden que se le da a las acciones solidarias -consideremos así o no-. Los chilenos jerarquizamos como primera acción la donación de dinero, principalmente centrado en el vuelto de supermercados y la teletón; entrega de objetos materiales, léase todo aquello que se solicita para las campañas de emergencia: ropa, artículos de aseo, etc; finalmente “donar tiempo” o realizar actividades voluntarias, nuevamente contraria a los supuestos, aparece como un elemento disminuido respecto de los dos anteriores.

Finalmente éste estudio pretende destacar factores psicológicos con conductas relativas a la solidaridad, de esta forma propone los siguientes puntos:

- Mayor Empatía – Mayor Donación

- A mayor identidad de voluntariado mayor percepción de la relación y donación

- Vinculo positivo entre religiosidad, de todo tipo, y aumento en las donaciones.

Y Factores que hacen variar el índice:

- Indice de empatía

- Factores religiosos

- Actividades de Voluntariado

- Contacto con otras clases sociales

Solidaridad: significados, valoraciones y práctica, fue el segundo estudio presentad cuyo objetivo circulaba en realizar una descripción y posterior comparación respecto de aquellas construcciones sociales que circunscriben el concepto de solidaridad. A diferencia de la tesis anterior éste estudio busca levantar los indicadores para evaluar éste constructo a través de la generación de grupos de discusión que permitan desarrollar los reactivos.

En relación a los elementos relevantes aportados por este informe podemos decir que los chilenos tenemos una percepción inicial que define la solidaridad, según el valor entregado, como relevante para la sociedad como para quien ejecuta la acción solidaria. De esta forma la percepción de retribución personal de la acción realizada cobra relevancia y se sustenta ya no solo en impresiones subjetivas.

Por otra parte los chilenos percibimos la necesidad de tener mayor tiempo y mayores recursos como facilitadores de la acción solidaria. Este elemento podría estar relacionado, en términos discursivos, con la hipótesis respecto de los motivos por los cuales existe un mayor nivel de donación de dinero, objetos y menor actividad voluntaria. Sin embargo también debiese ser un elemento sugerido a estudiar.

La incorporación de los elementos obstaculizadores de la solidaridad aparecen como una innovación en este estudio delimitando dos objetos principales y ambos con un centro común: la desconfianza. En el primer caso la desconfianza está centrada en quien recibe el acto de solidaridad, mientras que en segunda posición aparece la desconfianza respecto del uso de los recursos solidarios entregados.

Este elemento nos permite generar un valor agregado a nuestra propuesta de acción solidaria destacando el valor que tiene la transparencia en el uso de recursos y la confianza que se genera con nuestros actores solidarios.

Finalmente es lamentable, y coherente con el modelo paradigmático operante, ver como la solidaridad se constituye como un elemento del cual no se responsabiliza a la “sociedad civil” ni al denominado tercer sector, si no está altamente centrada en la acción que debe realizar el Estado. Este planteamiento es uno de los desafíos futuros a modificar permitiendo hacernos cargo de las diferencias a todos quienes somos parte de nuestro país y no despersonalizando en figuras abstractas como el estado.

El último estudio presentado Significados, representaciones y sentir de las personas en situación de pobreza a lo largo de Chile es una investigación innovadora en el punto de vista que toma, haciendo referencia a una visión recursiva de la pobreza desde la pobreza. Es necesario antes de realizar cualquier comentario decir que la investigación liderada por Fundación para la Superación de la Pobreza (FUSUPO) es, a juicio de quien escribe, arte en el campo de las ciencias sociales desde una mirada centrada en la construcción de conceptos.

La pobreza según este estudio está enmarcada dentro de distintas categorías definidas por quienes viven en esta situación. Estos arquetipos de pobreza pueden son construcciones sociales que, como diría Echeverría, abren potenciales acciones y cierran otras. Ya no queda duda que la pobreza no solo se enmarca en un criterio centrado en el “tener” si no en las diferencias propuestas por teóricos post-modernos que centran su visión en el hacer, ser, estar y tener.

Es increíble poder observar como frente a la pregunta ¿qué es ser pobre? Aparecen descripciones referentes al (no) tener, mientras que cuando la pregunta se traduce al ¿Qué no es ser pobre? Aparecen distinciones referentes al ser, estar como “vivir tranquilo”.

Las distinciones de eterogeneidad de la pobreza a través de distintos tipos de pobre -que incorporan diversas actitudes, valores, conductas- es un elemento que puede otorgar valor al formato de entrega de subsidios, capitales semillas, apoyos para el emprendimiento y tantos otros programas donde “la ayuda” se entrega en relación a categorías del tener.

El estudio de pobreza realizado por la FUSUPO es un documento muy relevante para quienes estén interesados en el tema, sin embargo, también permite generar un aprendizaje que transforme al visión de quienes tienen una conceptualización de la pobreza cristalizada.

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